¡Que no vuelvan!

¡Que no vuelvan!

¡Que no vuelvan...!



Francisco Martín Moreno
en REFORMA

03 May. 2022

ico_clock
3 min 30 seg


Nuestros hijos y parientes que viven en EU, quienes cruzaron la frontera descalzos o jugándose la vida a nado en el Río Bravo con el peligro de ser secuestrados, engañados, asaltados o hasta asesinados por los terribles "polleros" o arrestados por la despreciable "migra", hoy en día, para nuestra vergüenza, mantienen al país con el envío de sus remesas obtenidas después de años de esfuerzos... Si huyeron de México en busca de una prosperidad imposible de encontrar en su propia patria, que no vuelvan al terruño, porque todo ha empeorado: las oportunidades se han perdido, las humildes familias ya no encuentran medicamentos ni les será fácil emplearse ni dar con una buena educación. Que no vuelvan porque aquí podrían recibir, a saber por cuánto tiempo, ayudas insignificantes entregadas casi siempre en efectivo a cambio de votos, oportunidad que aprovechan los pagadores del gobierno para robarse la mitad de esos miserables fondos, mientras allá pueden ganar 6 o 7 veces más, aunque en condiciones de explotación inhumana al ser mojados y no contar con la nacionalidad yanqui, sí, pero allá no hay desaparecidos ni asesinan cada 15 minutos a un compatriota ni el narco los expulsa de sus terruños ni se obliga a sus hijos a formar pandillas defensoras de los intereses del hampa; por el contrario, existen escuelas públicas de mediana calidad, al igual que servicios de salud.

Que no vuelvan nuestros hijos que estudian en universidades norteamericanas, ilusionados con el "American Dream", en tanto aquí, en México, no hay "Mexican Dream", ni posibilidades de un nuevo "Milagro Mexicano" como cuando crecíamos al 7%. La Virgen de Guadalupe parece habernos abandonado... Nuestros hijos, una vez graduados, ganan en dólares, disfrutan de accesibles créditos personales, seguros de gastos médicos, seguridad pública propia de un Estado de Derecho, sin depender de los estados de ánimo del actual Presidente. Allá nuestros hijos colocan ladrillos encima de los otros y construyen un porvenir garantizado para ellos y su familia.

Que no vuelvan nuestros hijos dedicados a la investigación científica porque aquí, en México, ya no existe, de hecho, el Conacyt y no dispondrán de presupuesto ni para la compra de microscopios ni recursos para avanzar en temas como la robotización o el genoma humano, o el combate al cáncer o la reprogramación celular, entre otros objetivos más. No solo debe alarmar la enorme fuga de cerebros, sino la imposibilidad de repatriarlos para apoyar nuestro desarrollo científico. Que no vuelvan nuestros hijos que se ganan exitosamente la vida en Silicon Valley. Aquí, el gobierno está decidido a generar pobres, ignorantes y resignados, entes improductivos dependientes de la gracia del gobierno, tal y como acontece en la Cuba de nuestros días.

Que no vuelvan nuestros hijos deseosos de fundar empresas en México, porque no existe certeza jurídica: los empresarios son vistos como enemigos del pueblo, cuando ellos generan riqueza, empleos, impuestos y divisas y, por si fuera poco, no reciben ayudas ni estímulos, pero sí amenazas o insultos y corren el peligro de ser secuestrados o asesinados, como reconocimiento a su labor social... Que tampoco vuelvan nuestros hijos artistas porque el Conaculta desprecia la cultura y se ha convertido en un feroz enemigo de los creadores, a quienes ha decidido burocratizar hasta extraviarlos en la nada.

Que no vuelvan nuestros braceros, de quienes depende nuestra supervivencia al enviar 50 mil millones de dólares al año. Que tampoco regresen nuestros estudiantes capacitados en el extranjero, porque "ahí solo les enseñan a robar" ni retornen nuestros investigadores ni nuestros científicos ni nuestros artistas. Que nuestros empresarios no repatrien sus capitales hasta la extinción de la 4T... Aquí cierran las puertas a los aspiracionistas, el progreso está cancelado. Ahora bien, si desean volver serán bienvenidos para ubicarse en cualquiera de las trincheras construidas para oponernos a uno de los peores enemigos de México, desde los años promisorios de nuestra independencia.

PD: se trata de la voz de uno de los personajes de mi próxima novela...

 
www.franciscomartinmoreno.com